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domingo, noviembre 19, 2006

Ahhhhhhhhhhh, voy a matar a LALA y JASSO también, malditos bastardos, ahhh pero me duele, me duele mucho mi muñeca, ustedes se preguntarán ¿y porqué? y si no se lo preguntan igual lo aclararé, todo comenzó hace un año en Lulio (café), cuando Lala y yo decidimos "festejar" nuestros "cumpleaños" ahí (21 y 17) respectivamente, y así todos felices, ahhh no no, antes tengo que relatar la historia de Jasso, si si si, jaja, es algo que nunca olvidaré.

Cabe mencionar que mi amigo no es la persona más atenta del mundo, incluso me atrevería a decir que es muy distraído, aquella tarde mientras esperaba que Clau llegara a mi casa para poder partir a Lulio pasé por él al Cyber donde laboraba como Jefe y como honestamente tenía demasiada hueva manejar de regreso le dije que él se trajera el carro, todo el camino transcurrió de una manera agradable... Justo antes de dar vuelta para llegar a mi casa me propongo a decirle: "cuidado con el bicicleto", supongo que no me escuchó o no me puso atención, cosa común, así que... el inevitable accidente ocurrió, el bicicleto tampoco estaba muy atento y... oh sí, justo al dar la vuelta, el bicicleto se impactó contra la puerta trasera derecha, muy bien... Jasso, no tenía -ni tiene- licencia de manejo, así que la responsable iba a ser yo, el pobre hombre venía o drogado o ebrio o probablemente era el ángel guardián de Jasso, porque como un resortito se levantó del suelo, levantó su bicicleta y prácticamente se culpó él, muy preocupado por saber si estábamos bien, qué le había ocurrido al carro y procurando que no tuviésemos heridas o algo por el estilo, después de asegurarse de lo anterior, partió feliz con su bicicleta chueca... Y ahí nos quedamos Jasso y yo, levemente... ¿aturdidos?.

Prosigo con ls historia, después de mucho estar perdidos para llegar a Lulio, ¡Jasso manejó después del incidente!, en un carro que ahora es de él jaja, llegamos y nos encontramos con Lala y varios de los Dramatvm, y él, si, él... quien puso nuestras muñecas al rojo vivo, Plinio, que acababa de mudarse a Guadalajara, amigo de Ángela y con una piel muy agradable a la vista, jaja, bueno omitiré detalles como ése, nos enseñó un juego del que ya olvidé los detalles más importantes, pero se resume en que si coincide el número que dijiste con el número de pulgares levantados en la mesa el que lo dijo debe pegar unos buenos madrazos en la muñeca con los dedos índice y medio, o solo índice, aquella noche mi muñeca quedó amoratada y así duró algunos días, y ayer... Parece que el juego se hizo tradición en ésa celebración, ayer fuimos a "festejarnos" de nuevo, aunque ya no fue Pli y no fue en Lulio los efectos fueron similares, Lala pega unos pooooooooootazos que no sé de donde saca fuerzas, Jasso también atinó varias veces y me dolió, Oscar, un amigo de Jasso que acababa de conocer también me pegó duro, agh, Clau también y Cris, bueno Cris es un amor, ella si me perdonó y como sea ME DUELE, aunque ya se están desvaneciendo los moretones.

Así transcurrió la noche de anoche con martinis y cervezas, con Gerardo que tenía un chingo sin ver, la... ¿amiga? de Lala, sí sí, debo aceptar que me asustó, Cris, Clau, Jasso, Karla, Carlos, Oscar y Lala, todos fuimos felices... creo, bueno yo fuí feliz, jojo.



Ayyyy mi muñequita.
Creí que mis venas iban a reventar con cada siguiente golpe, dando paso a un chorro incontenible de sangre en el rostro del atacante, bueno habría estado bonito.


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Carl Smith & June Carter ~ Times a wasting.