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domingo, mayo 06, 2007

-¿Querrás hablarme de la chica?
- Apareció entre los gritos como los pájaros aparecen entre las nubes. Era una imagen; eso fue lo primero que pensé. Que la chiquilla tenía que ser vista, que tenía que presentarse. Ella era de mi mundo. Estaba suelta. Igual que Koko estaba suelto.
- ¿Porqué crees que gritaba?
- Pensé que gritaba por la proximidad de las cosas definitivas.
- ¿Qué edad tenía?
- Debía de rondar los diez u once años.
- ¿Qué aspecto tenía?
- Iba semi desnuda y la mitad superior de su cuerpo estaba cubierto de sangre. Llevaba sangre incluso en el cabello. Tenía las manitas extendidas hacia adelante, también bañadas en rojo. Tal vez fuera tailandesa o quizá fuera china.
- ¿Qué hiciste tú?
- Me quedé en la acera y la ví pasar corriendo delante de mi
- ¿La vio alguien más?
- No. Un anciano parpadeó e hizo una mueca de preocupación. Nada más.
- ¿Porqué no la detuviste?
- Porque era una imagen. Era sobrenatural. La pequeña habría muerto si alguien la hubiese detenido. Tal vez también uno moriría. Yo me quedé allí en medio de la multitud y la vi pasar delante de mi.
- ¿Qué sentiste al verla?
- La amé.
- Creí ver en su rostro, en sus ojos, toda la verdad. Nada es razonable, eso fue lo que vi; nada es seguro, el terror y el dolor están debajo de todas las cosas. Creo que Dios lo ve así, sólo que la mayoría de las veces Él no quiere que nosotros también las veamos. Noté la sensación Pan. Sentí como si la chiquilla me hubiera quemado el cerebro. Sentí como si mis ojos se hubieran abrasado. Ella se abrió paso por la calle brillantemente iluminada, envuelta en su profunda conmoción y mostrando al mundo sus manos ensangrentadas, luego desapareció. Pánico. La proximidad de las cosas definitivas.
- ¿Qué hiciste tú?
- Me fui a casa y escribí. Me fui a casa y lloré. Después escribí un poco más.





Ay, otra vez me duele la garganta marica,
el salbutamol me hace toser como Pulgoso, (sí, el de Pierre Nodoyuna).

Soy una fuente de mocos, ñem.



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Aaron Zigman ~ Our love can do miracles.